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  • La chica de Reims da algunos consejos para acabar con los finales sin que ellos acaben contigo.

“Llegaron los finales… y nadie volvió a ver a los estudiantes en el campus jamás”.

El clima se vuelve más frío, lamentos se escuchan por los pasillos. Las aulas se llenan de estudiantes durmiendo que, cuando despiertan, se convierten en zombis universitarios y desaparecen misteriosamente por días y hasta semanas; no dejan rastro de las fiestas, risas, entretenimiento y diversión que existían hasta hace apenas unas semanas. Estas señales solamente pueden significar una cosa: el final de semestre los alcanzó.

Es cierto que este punto dentro del curso es bastante intimidatorio y a todos nos haría más que felices no tener que atravesarlo, pero como es inevitable, a continuación, te compartimos algunos consejos para que acabes con los exámenes finales sin que ellos acaben contigo primero.

Conserva la calma

Es verdad cientos de proyectos, tareas y exámenes cayéndote encima es desesperante. Sentir el implacable paso del tiempo acercando las fechas de entrega es todavía peor. Y lo más horrible de todo es ver cómo los trabajos se acumulan por montones, duplicándose y triplicándose más allá de tu capacidad de realizarlos.

La clave en cualquier situación estresante es no ceder ante el pánico y no dejar que afecte tus decisiones. Así que cuando el inclemente golpe de las entregas y exámenes finales llame a la puerta, respira profundamente, toma las cosas con calma, y recuerda que si ya sobreviviste a esta laberíntica experiencia antes, no existe razón para que no puedas hacerlo de nuevo.

Planifica tus entregas

Una de las peores sensaciones cuando estás en época de finales es enterarte de que te quedan dos días para entregar un proyecto que no has comenzado. O al contrario, llegar a la escuela sin dormir por acabar un trabajo y descubrir que el maestro había cambiado la fecha de entrega para la siguiente semana.

Por eso, lo mejor es planificar tus entregas con cuidado para que el tiempo no te coma, ni tengas que realizar proezas inalcanzables para acabar con todas tus tareas. Procura tener una agenda en la que lleves registro de todo lo faltante y mantén actualizadas las fechas de término.

De esta forma te será más fácil visualizar tus entregas y aprovecharás tu tiempo al máximo. Con esto, las noches en vela se reducirán al mínimo y no tendrás que quemar faltas terminando proyectos en la escuela.

Además, en esta época del año la biblioteca tiene un horario extendidotienes un periodo mucho más amplio para quedarte a consultar libros o a estudiar con tus amigos. Usa todas las herramientas que tienes a tu disposición (como las bases de datos, el anexo y los libros especializados) y golpea al final de semestre con todo lo que tienes.

La noche es larga y el café barato

Esta frase es corta, cierta y resume en menos de 10 palabras la esencia básica del final de semestre. Excepto si sólo consumes café de Starbucks, ahí no es tan barato, pero sigue cumpliendo su objetivo.

Uno de los aspectos más aterrorizantes del final del semestre es pensar que las noches en vela trabajando son el pan de cada día y que, además de tratar de organizarte para minimizar la situación, no hay mucho por hacer al respecto.

Aquí lo importante es recordar que, si bien éste es el momento más complicado del semestre, en donde el cansancio acumulado se une con los proyectos más pesados, también es la recta final; es decir, es el último esfuerzo antes de dos meses bien merecidos de vacaciones.

Así que trata de tomar la situación de la mejor manera, inhala profundo, y recuerda que no hay mal que dure para siempre.

Concéntrate en una cosa a la vez

En estos tiempos inciertos todo el mundo habla del multitasking y de lo práctico que es. Sin embargo, en lo que a proyectos y exámenes finales se refiere, este concepto no siempre es tan genial.

Muchas veces, con una montaña de trabajo encima y al menos tres exámenes para el día siguiente, es tentador e incluso inevitable tratar de hacer más de una cosa a la vez para terminar con tu trabajo mucho más rápido. ¡Cuidado! Esta actividad puede resultar contraproducente.

Realizar varias acciones al mismo tiempo da la impresión de trabajar más rápido, pero aumenta las posibilidades de equivocarte mientras avanzas; hace que te desgastes más rápido y te retrasa de una forma casi imperceptible.

Por ello, aunque a veces parezca difícil, lo mejor es dejar abierta una sola ventana de Word (Power Point, Illustrator o el programa que más utilices), concentrarte en una sola tarea a la vez y no pensar en todo el trabajo restante hasta el el momento de hacerlo.

Siempre hay alguien dispuesto a escuchar

Un complicado efecto colateral que en ocasiones acompaña a los últimos días del semestre es la sensación de que el mundo te está cayendo encima. Y no como un pensamiento momentáneo y sin importancia, sino como un sentimiento generalizado que te acompaña a cada momento del día.

Si bien esta situación es habitual cada vez que los trabajos se juntan –profetizando el término de un curso más– no significa que tengas que atravesarla tú solito o solita o que no exista nadie que comprenda tu situación o esté dispuesto a ayudarte. Hay muchas personas para hablar cuando todo se derrumba, como tus padres o tus amigos.

Y si todo lo demás falla, también hay mucha gente en el CIVE lista para darte una mano si necesitas a alguien que te escuche o te ayude a organizarte mejor.

Haz lo posible por mantener una alimentación balanceada

 

Esto es algo mucho más sencillo escribirlo que realizarlo. Es casi imposible, sobre todo cuando tienes 10 minutos al día para comerte un sándwich a toda prisa. Una buena alimentación es indispensable para tener la energía necesaria y seguir el ritmo de exámenes, entregas y todo lo que hace falta por hacer. Lamentablemente, subsistir a base de café y tortas de chilaquiles no es lo más recomendable, aunque parezca lo más atrayente.

Si tienes que pasar el día entero en la escuela, lo más recomendable es traer comida desde casa (lo cual apoya a tu economía personal). Si no lo logras, al menos haz todo lo posible por intercalar proteínas, y muchos vegetales en tu alimentación cotidiana.

Recuerda que eres genial

Éste es el consejo más importante y el más cierto de todos. No existe ningún final de semestre en este mundo que sea más fuerte que tú. No importa si tuviste que meter materias de más para no retrasarte, si necesitas asesoría en alguna clase o si se te pasó la fecha para inscribir área común, tú tienes todo lo que se necesita para atravesar airoso esta complicada etapa y eso es todo lo que debes saber. Cuando no das la batalla por perdida antes de comenzar, ya tienes una parte ganada.

Ya lo sabes. Si bien el final de semestre es una cíclica e inevitable situación que llega curso tras curso con la forma de un inminente apocalipsis imposible de atravesar, siempre hay una manera de anteponerse a las circunstancias y terminar tus clases con la frente en alto.

¿Cómo haces tú para lidiar con las últimas semanas en el semestre? Déjanos tus consejos en los comentarios.

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